Con esos pelitos duros
de color amarillento,
y esos ojitos pequeños
que se mueven todo el tiempo.
Con ese cuerpo menudo,
las patitas todas chuecas,
poco pelo, mucha sarna
y tu vagar por la escuela.
Asi te encontró Marcelo
y a casa vino enseguida
a pedir que lo dejara
cuidarte por unos dias.
Dabas pena...
¡Tan pequeña !
Y acá fuiste recibida,
con un baño, con comida,
con el recelo de POPI
hasta que fuiste su amiga.
Y te quedaste por siempre,
Y ahora que estás viejita,
hay que protegerte más,
más mimos, buena comida,
y el privilegio de nadie
de ¨dormir en la cocina ¨
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