Guardando el mar
Ese gris metalizado,
las olas,
el viento fuerte,
la bruma que desdibuja
los barcos,
médanos,
gente...
Ese rugir melodioso,
el frío del agua brava,
el grito de las gaviotas,
mis pasos sobre la arena
dejan,profunda,mi marca.
Las manos en los bolsillos,
el rostro,fresco,adelante,
ese paisaje soñado
que guardaré para siempre
como un recuerdo imborrable.
Cuando me lleguen los años
y mis ojos ya no vean,
y mis pasos no me lleven,
yo tendré siempre conmigo
el dibujo de este cielo,
el azul del mar en calma,
de su verde más profundo,
y el viento helado
cual otrora,
sopla fuerte
y despeina, como hace tanto,
mis canas,
mi sueño alado...
Cuando el cuerpo no me ayude
y el mar se quede muy lejos,
yo pisaré en sus arenas
revolviendo mis recuerdos.
Y en mis arrugas, la bruma,
deja su marca de espejo,
y podré contarle a alguien
que ya viví ese momento
de soledad con el mar,
cómplice de mis sueños.
Porque el alma es la que vibra
porque el alma es la que guarda
para sacar, cuando quiera
vivir otra vez la magia,
los recuerdos,
los delirios,
el azul
del mar en calma...
domingo, 27 de junio de 2010
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