viernes, 4 de junio de 2010

A mis alumnos

¿Es por tu carita sucia
o por tus ojos de cielo ?
¿Es por tu sonrisa pícara
o es tu llanto sin consuelo ?

¿Es por tu mano pequeña,
por tus ropitas,
tu pelo ?
¿Por ese beso con mocos ?
¿Por ese abrazo en silencio ?

¿O es porque me veo en tí,
porque entiendo,
porque creo,
porque confío en tu alma
de duendecito sin tiempo ?

Yo no sé qué es esa cosa
que me atrae
niño bueno...

Sólo sé que entre mis brazos
guardé con amor tus sueños...
Y te quise proteger,
e intenté de mil maneras
que tu risa no se borre
y de mitigar tu pena,
y te mostré con mis cuentos
cómo es la primavera.

Y a otros niños como vos,
que, como yo, aún entregan
su pureza, su lealtad
y a cambio de nada...esperan
que este mundo sea mejor,
que para todos ,la escuela
sea ese rinconcito amado
donde guardamos las penas.
¡ Y soñamos todos juntos
que existen las almas buenas !

Y por eso tu recuerdo
enriqueció mi docencia
y me llenó, más que a nadie,
tu abrazo,
tu risa fresca,
esas palabras mal dichas,
el enchastre con las témperas,
o jugar a la pelota
en los dias de tormenta.

Y te agradezco por todo,
niño de mirada buena...

Porque pusiste en mis manos
tu corazón y tu pena,
la confianza de tus ojos,
tu ilusión, tu vida nueva...

1 comentario:

  1. La leí en etapas...no es fácil trabajar cuando estás emocionado. Se me vinieron a la mente todas esas caritas y esos lugares....

    ResponderEliminar