Los ojos cerrados,
las manos sobre su pecho,
el corazón desgarrado,
serio, sereno,
en silencio...
Con la vista allá en lo alto,
con los pies pisando firme;
así te imagino hermano
defendiendo lo imposible.
Con el pecho por escudo,
el alma sudando sangre,
la mente sin comprender
la miseria , la avaricia,
la crueldad y ese desastre !
Ver morir a tus hermanos
ver pelear sin esperanzas
defendiendo lo que es tuyo
sin comprender a esa raza
de cristianos tan corruptos
que con crueldad
te arrebatan,
y desamparan tu gente
y se adueñan de la tierra
y quieren cambiar tu Dios
por uno que trae penas.
Y no entiendes...
y te entiendo...
cuánto dolor!
cuánta espera !
Y lo vano de tu esfuerzo
por la desigual pelea.
Y el rogar, siempre rogar
la protección, la presencia
de ese Dios que adoras tanto
y que no te ayuda en ésta.
Es difícil entender
cuando te roban la vida,
la esperanza, el trabajo,
el lugar o la alegría !
Y por eso hermano mío,
yo que de los Tanos vengo,
doblo mi pierna ante tí
y humildemente agradezco,
a vos que fuiste Charrúa,
un Guaraní, un Minuán,
fuiste el dueño de las tierras
y para mí lo serás
por el resto de la vida,
¡Yo respeto tu lugar !
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