lunes, 7 de junio de 2010

Para la niña que fui

Saltaba por el jardín
corría bajo los árboles
reía sin entender,
disfrutaba, jugaba,
y a veces
lloraba sin comprender.

Y fui creciendo...

Mi pelo negro,
mi nariz pequeña,
el brillo de mis ojos
y mi sonrisa pronta...

El amor de mis hermanos,
las peleas,
las travesuras,
los retrasos...

El llanto de mi madre,
su quietud...
Los gritos de mi padre,
su actitud...


y me ganó el silencio,
las noches se hicieron largas
y tuve miedo,
y me sentí sola,
y el desamparo ganó mis días...

Y me hice fuerte,
y me escapé,
me escondí,
me agazapé
y así esperé el mañana.

Y me llené de versos,
y guardé la esperanza,
y en plena noche negra,
yo pude ver, con calma,
que esa luz que anhelaba
llegaría.
¡ Y abrí el alma !

Y, aunque sola´
entristecida,
y encerrada
¡ Yo soñaba !


Y mis sueños me cuidaron,
me protegieron,
me alegraron...

Y me enseñaron tanto
a creer
a luchar
a no rendirme...

¡Que ahora canto !

No hay comentarios:

Publicar un comentario