Fuera de mí
Estar fuera de mí
me lo permite...
Puedo verme,
pensarme,
y entenderme...
Y qué fácil se hace
lo imposible,
cuando entiendo
la causa de mis penas
y el ahogo crucial
de mis matices.
Y puedo verme débil,
pero entera,
soportando el dolor
antes de irme,
a presenciar
la nueva primavera
que me espera
allá afuera,
para herirme...
Me miro
y lo comprendo...
Porque hay algo distinto
en la mirada.
Me veo firme,
convencida,
y presta en el uso
de la espada.
Yo podré defenderme.
Lo he aprendido...
Y me correré a tiempo
del engaño,
y no podrás,
por más que aún lo intentes,
con tu olor y tus flores,
hacerme daño.
Porque detrás de tu apariencia dulce,
detrás de tu perfume en flor,
yo conozco la maldad que escondes,
y sabré,
esta vez,
decirte ¡NO!
domingo, 18 de julio de 2010
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