jueves, 9 de septiembre de 2010

NONO

En tus manos ,
con paciencia,
caminé trémulos pasos,
y en tu calor
reposaron,
mis miedos,
tus cuentos largos.

Y en la vereda
de tierra,
con campanitas azules,
los dos paseando
y sintiendo
la ternura de mis años.

Era muy pequeña yo,
y el olor de tu cigarro
que recuerdo y atesoro,
me acompaña desde entonces
cuando siento que te extraño.

Y los recuerdos de Italia,
tu tierra que amabas tanto,
como estampas en el cielo
al presente están llegando.

El sillón,
tu hablar pausado,
la ternura y la sonrisa,
de tus ojitos gastados.

Ay nono si tú pudieras
envolverme entre tus brazos !


Serían más dulces mis días,
sentadita en tu regazo,
escuchandote en silencio,
disfrutando del encanto
de los recuerdos del barco
que te trajo, tan chiquito
a estas tierras, de éste lado.

Pero sé que no es posible
volver a sentirte al lado,
anuque sé que si te pienso
con tus ojos azulados,
tendré el alma estremecida
por el amor
que has dejado
en el alma de la niña
que te sigue recordando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario